martes, 1 de noviembre de 2016

Síndrome de Klinefelter: sexo VARÓN




Entre las personas que desconocen el Síndrome de Klinefelter o lo que significa tener un cariotipo XXY, puede surgir la duda de si dicho cariotipo corresponde a un hombre, a una mujer o, incluso se puede pensar que es una persona hermafrodita, o una persona intersexual, incluso quien piensa que todos, por el hecho de ser XXY, son homosexuales. Creemos que el error también viene de la confusión entre lo que es la identidad sexual y la orientación sexual u orientación del deseo, por ser más correctas. Intentaremos en esta entrada poner un poco de orden entre tanta confusión.


Hermafroditismo (en desuso)
Como ya hemos comentado en el apartado El síndrome en este mismo blog, el término hermafroditismo está en desuso por la comunidad científica desde el año 2006 por ser confuso y peyorativo. Actualmente se denominan anomalías de la diferenciación sexual con cariotipo 46,XX y anomalías de la diferenciación sexual con cariotipo 46,XY. En estos casos hay una diferenciación sexual de los genitales confusa, son genitales ambiguos que dificultan asignar el sexo (hombre o mujer).

El Síndrome de Klinefelter, sin embargo, se caracteriza porque el sexo genético masculino (XY) presenta un cromosoma "X" extra, presentando un cariotipo 47,XXY. La diferenciación sexual de los genitales es claramente MASCULINA (a diferencia de las anomalías de la diferenciación sexual). Si bien es cierto, que en el síndrome de Klinefelter existe un incremento del riesgo de micropene, lo que no significa que el pene no esté bien diferenciado.

Intersexualidad
Por otro lado, existe el término intersexualidad. Nosotras manejamos este término de acuerdo con los planteamientos de Gregorio Marañón, el cual desarrolló la tesis según la cual los dos sexos no son polos opuestos, sino que TODOS Y TODAS tenemos, en mayor o menor grado, características que, en un modelo teórico, pertenecen al otro sexo.

Identidad sexual
La identidad es la conciencia de uno mismo, si hablamos de identidad sexual nos estamos refiriendo a la conciencia de pertenecer a un sexo, hombre o mujer. Por otro lado, hay muchas formas de ser varón, así como de ser mujer. Hay niños y hombres que son más afectivos, sensibles, menos activos, menos competitivos,… sin por ello ser menos hombres. Cada uno es como es, y nadie es mejor ni peor por ello.

Los niños que nacen XXY son varones, su identidad sexual es masculina. Presentar en el cariotipo un cromosoma “X” extra de más no significa tener unos rasgos físicos femeninos, salvo que en ciertas edades la acumulación de la grasa se produce en zonas que son más típicas en las mujeres que en los hombres. Tampoco significa tener unas características que se asignan al estereotipo femenino, como ser más sensible, más emotivo, más cariñoso, más compasivo, etc. Sin embargo, en la adolescencia puede haber cierta confusión con el sexo asignado, debido a tener genitales pequeños y si se ha desarrollado ginecomastia.

El cariotipo bien sea XXY o XY no determina el sexo de la persona, sino que lo orienta. Con ello queremos decir que habrá casos de personas XXY en los que la persona se identifica como mujer, así como hay personas XY que se identifican como mujer. De igual manera, hay hombres XY que se definen como cariñosos, compasivos, tranquilos, etc. Lo mismo ocurre con aquellos varones XXY que se definen con características del estereotipo femenino.

Orientación del deseo
La orientación sexual, sería más correcto hablar de orientación del deseo, se refiere a la dirección del deseo erótico hacia personas de distinto sexo (heterosexuales) o del mismo sexo (homosexuales), aunque también existen personas que no se sienten exclusivamente heterosexuales ni exclusivamente homosexuales (bisexuales). Así como hemos comentado que hay muchas formas de ser varón, ninguna mejor o peor que otra, tampoco hay un patrón para los hombres heterosexuales ni para los homosexuales.

Cada vez más estudios científicos señalan que la orientación del deseo erótico está determinada en el momento del nacimiento y no se ve influenciada por circunstancias ambientales. Tampoco tiene nada que ver con ser XXY ni con tener más o menos testosterona. Es decir, la orientación heterosexual u homosexual no tiene nada que ver con los niveles de testosterona que se tiene. Habrá varones XXY que sean homosexuales, de la misma manera que hay hombres XY que tienen niveles de testosterona normales y son homosexuales. La orientación sexual no es algo que se elija, ni siquiera es algo que se pueda cambiar, ni por ponerse testosterona.

Aunque hay personas que tienen de forma precoz muy clara su orientación, es decir, si son homosexuales o heterosexuales, normalmente es a partir de los 16 años aproximadamente cuando uno lo sabe con más o menos certeza. Antes de esa edad es normal dudar sobre la orientación del deseo, sobretodo si uno se siente "distinto" de los demás.

Esperamos haber contribuido a aclarar estos conceptos que se prestan a confusión y su relación con el Síndrome de Klinefelter.

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