domingo, 4 de diciembre de 2016

8ª REUNIÓN NACIONAL SK (I) "INVIERTE EN SALUD EMOCIONAL, POR TI Y POR LOS TUYOS. CONSUME BIENESTAR VITAL"


En las entradas de este mes, os presentamos algunas de las principales ideas con las que nos vinimos de la conferencia del Prof. José Antonio Guallar Claver, psicólogo y experto en terapias psicológicas de tercera generación, como la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT, por sus siglas en inglés). 

Son notas tomadas en la propia conferencia con elementos de nuestra propia cosecha. Esperamos que os guste y que os sean de utilidad para la vida diaria.

Ser XXY es un accidente genético. Es algo con lo que tengo que convivir toda la vida. Guallar lo compara con llevar una china en el zapato. Nos puede paralizar o podemos seguir andando. Al final nos puede salir un callo, pero esto no nos impide seguir andando. 

Saber que se es SK puede conllevar sufrimiento, pero ¿dónde no existe enfermedad o sufrimiento? La cuestión es cómo vamos a afrontar nuestra vida con ello, dentro de la familia, con la pareja, con el mundo...

Como reza aquella plegaria: “Universo: dame serenidad para aceptar aquello que no puedo cambiar, coraje para cambiar aquello que sí puedo, y sabiduría para reconocer la diferencia” podemos extrapolar esta afirmación a nuestro caso.

En el caso del Síndrome de Klinefelter, aquello que no se puede cambiar es la genética. Sin embargo, no todo es genética, hay una parte que es aprendizaje. En cuanto a la sabiduría, todos somos sabios, pero para ello tenemos que trabajar la ATENCIÓN PLENA.

La ACEPTACIÓN de lo que estamos viviendo es un paso clave y fundamental. La aceptación es la cuarta fase del modelo de duelo que describió Elisabeth Kübler-Ross. Ella describió cuatro etapas:

1. Negación: “Yo no”, “a mí no me pasa nada”.

2. Ira: “¿Por qué a mí?”. La ira habrá que sacarla.

3. Negociación: Habrá que negociar, pero no en el sentido de que uno gane y otro pierda, sino que ganemos todos.

4. Depresión: Le damos órdenes a la mente del tipo “no vales”, “no puedes”,… Pero todos podemos mover el péndulo hacia donde queramos, se necesita un mínimo de pasión y de entrenamiento.

5. Aceptación: Solemos entender la aceptación como resignación, pero se trata de seguir viviendo con lo que tenemos. Llevo la china en el zapato, pero no me paro.

Guallar nos presentó la TERAPIA DE TERCERA GENERACIÓN: ACT (ACCEPTANCE AND COMMITMENT THERAPY). Esta terapia se fundamenta en:

A- Acepta tu experiencia interna (convivir con tus sentimientos y emociones)

C- Conecta y elige una dirección que valores.

T- Toma la iniciativa y Actúa

En definitiva, actuar con el compromiso de uno con la vida, en dirección a los valores.

El objetivo de la terapia de ACT es eliminar la rigidez psicológica. Esta rigidez se produce por no vivir el presente, por no querer experimentar las emociones, sentimientos, recuerdos o sensaciones que nos evoca una determinada situación, por  no querer seguir nuestros propios valores e intereses, etc…

Para eliminar la rigidez psicológica la ACT propone la práctica de unos procesos que potencian la flexibilidad psicológica:

- Aceptación: No es resignarse ni aguantarse; sino centrarse en lo que se puede controlar y dejar de intentar controlar lo que no se puede.

- Defusión cognitiva: Se trata de apagar nuestra “radio interna”, tomar distancia para reflexionar y actuar de forma acorde con los objetivos que se persiguen en ese momento. Salir de nuestra mente y entrar en nuestra vida.

- Atención plena: Vivir el presente. Llevando la atención a lo que está ocurriendo y sintiendo en ese momento.

- Valores: Elegir nuestros valores.

- Compromiso: Con nuestros valores.

- Yo contexto: Vivir el YO como contexto: ahora me doy cuenta de lo que soy y ahora me desconecto de lo que soy. Las cosas no nos hacen sufrir, sino lo que sentimos hacia ellas.

Significado de la terapia ACT: “Ayudarte a vivir, afrontar las situaciones ... A que cuides tu planta y seas tú mejor jardinero”.

“Ya que no puedo ser nada más que lo que soy, intentare serlo de la mejor manera posible”.


En definitiva, la condición XXY es una cuestión genética, algo que no podemos modificar. Pero sí podemos influir en cómo vamos a vivir: podemos paralizarnos o seguir viviendo con lo que tenemos. La aceptación de la condición XXY es el primer paso para entender lo que nos ocurre, entendernos a nosotros mismos, ser conscientes de lo que estamos pensando y sintiendo, para poder afrontar la situación y superarla. Aceptar no significa conformarse con lo que no nos gusta. Significa cambiar para poder avanzar con ello.

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